La tienda de Abraham es tan amplia que
muchas comunidades judías, por diferentes motivos, pasan desapercibidas para
otras: es el caso de los romaniotes.
La comunidad judía romaniota es una
comunidad de judíos griegos que, a diferencia de los judíos sefarditas
asentados en la Península Balcánica tras la expulsión de España en 1492, lo
hicieron justamente en tiempos de la diáspora judía tras la destrucción del
Templo a manos del Imperio Romano en el año 70 d.e.c.
Es decir, la comunidad judía de lo que
conocemos hoy como Grecia está básicamente formada por dos ramas: la sefardí,
venida de Sfarad/España vía Italia para refugiarse del antisemitismo cristiano
en el Imperio Otomano, y la romaniote, mucho más antigua, pues data del S. I
d.e.c. Es por tanto la comunidad judía más antigua de Europa.
UNo de sus rasgos distintivos es su lengua,
el judeo-griego, “yevanik” (en hebreo, Grecia se dice Yaván) De hecho, el
nombre de romaniote hace referencia a los romanioi (plural de romanos en
griego) la población del Imperio de Roma cuando la capital en Constantinopla.
Las localidades de mayor relevancia fueron
Tebas, en Beocia, anteriormente llamada Kadmón, donde Kadmo, hermano de la
princesa fenicia Europa, raptada por Zeus, llevó el alfabeto semítico, origen
del alfabeto griego. También se asentaron comunidades en Ioanina, Calcis, la
isla de Corfú, Volos (en las inmediaciones costeras de Atenas) Corinto -donde
los judíos llegaron vía Roma, como esclavos, para abrir a golpe de maza lo que hoy
es el Canal de Corinto- y en las islas de Zakintos y en el Egeo, Lesbos, Kios,
Samos, Rodas.
Benjamín de Tudela, el viajero
judeo-navarro que en el S XII escribió un magnífico libro de viajes entre
navarra y la Arabia feliz, habla de todas estas comunidades.
Dentro de estos judíos de habla griega en
Constantinopla se dividen dos comunidades, la rabínica, que tiene por sagrados
los textos del Talmud, y los karaítas (del verbo likró, en hebreo, leer) que
son los que no admiten el Talmud, sino sólo la Torá.
Un gran número de romaniotes fueron
aniquilados por la ignominia nazi, diezmando notablemente su población y,
además, provocando una consiguiente dispersión entre los sobrevivientes, que
emigraron del desastre europeo a Estados Unidos, Israel o Australia. No
obstante, todavía hay comunidad suficiente como para tener sinagoga abierta en
Calcis, capital de la isla de Eubea, donde murió Ahogado Aristóteles al tratar
de comprender un curioso fenómeno de las mareas del estrecho que separa la isla
del continente. En la ciudad de Ioanina queda una cincuentena de romaniotes.
Aunque la primera referencia a un judío en
Grecia data del S III a.e.c. y probablemente sea una referencia al nombre de un
esclavo, en 1829, cuando la Primera Monarquía Griega, -el rey alemán Otto- se
descubrió en el antiguo puerto de la isla de Egina una sinagoga helenística (S.
III a.e.c.) que según estudios profundos estuvo en funcionamiento hasta el S
VII d.e.c. El mosaico de su suelo hoy es una de las mayores estrellas del Museo
de la ciudad. la sinagoga más antigua de la que tenemos noticia en Grecia es
una del S . II en la isla egea de Delos.
Coronel Mordejai Frisis y esposa, Victoria.
Su rito tiene un Majzor (devocionario)
propio, Majzor Romania, y la lectura de la Torá se hacía a la palestiniense
antigua, en un ciclo de tres años, no de uno como conocemos ahora. De su Sidur
(libro de rezos) se inspiraron los sidrim de los Bene roma (Los Hijos de Roma)
También tienen sus propias bendiciones nupciales, así como un documento, el
Alef, que atestigua las circuncisiones. También tienen especiales ritmos de
cantilaciones que se encuentran incluso en las comunidades de Sicilia. En la
sinagoga de Ionania están las placas de los nombres de los 1400 judíos de la
comunidad asesinados por los nazis.
Se calcula que en Grecia hoy viven unos
6000 judíos, la mayoría en Atenas, y luego en Tesalónica, para pasar en tercer
lugar a la isla de Corfú, donde viven mezclados los romaniotes con los apulios
(sicilianos) La sinagoga de Calcis es no la más antigua, pero sí la que ha
permanecido abierta durante más tiempo ininterrumpido, sólo se cerraron las
puertas durante las labores de reconstrucción tras un incendio en 1854 (La
reconstrucción corrió a cargo de la Duquesa de Plasencia, aristócrata de
orígenes franco-estadounidenses que se acercó al judaísmo haciendo donaciones y acabó por convertirse al
judaísmo).
¿Quiénes son los judíos romaniotes?
05/May/2017
Enlace Judío México, Por Pedro Huergo Caso